La calidad comunicativa de esta pelea de gallos en concreto es muy baja.
Analizándolo dentro del ámbito al que va dirigido es perfectamente adecuado, pero en el momento que lo sacas de ese contexto su adecuación es completamente nula
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La coherencia consiste en que las ideas estén ordenadas y debido a la escasa capacidad de improvisación que tienen estos chicos no existe coherencia. Todo lo que dicen no está estructurado porque el contenido no se dirige a ningún sitio; se limitan a repetir palabras (“follar”, “culo”) empleando correferencias constantemente.
La estructura interna de las oraciones está incompleta debido al poco tiempo que tienen para realizar una improvisación condicionada por las rimas y el número de versos. La unidad temática es inexistente porque no existe más tema que descalificar al rival.
Este monólogo de Piedrahita es un ejemplo de texto guionizado de diez minutos en el que el tema principal es “La vida es un viaje que va de la cuna a la Tumba”. Durante este tiempo, Luis Piedrahita tiene como propósito atraer a los oyentes con un estilo cómico y un lenguaje coloquial. A diferencia de muchos otros monologuistas, tiene una mayor riqueza de vocabulario. Les trata de igual a igual con una acentuada cercanía (los tutea). Para acercarse más a ellos redacta el guion de una forma más mundana repleta de fuertes contrastes, es decir, trata temas muy cercanos para los espectadores intercalando alguna palabra culta, acompañada de fuertes gesticulaciones e interpretaciones. El lenguaje no verbal es una de las partes fundamentales del monólogo junto a los distintos tonos de voz y el texto en sí.
Respecto a la coherencia: La unidad temática está bastante marcada de forma analizante (método deductivo) con mucha información que puede parecer no estar ligada aunque acaba uniéndose y teniendo un sentido común. Todos sus monólogos empiezan con una pequeña introducción casi filosófica y terminan con una conclusión en la que engloba todo lo que ha dicho a lo largo del monólogo. Emplea juegos de palabras (También es una forma de llamar la atención del público) Ejemplo: “Meter un lápiz Dentro de los ojitos u ojetes de la casete”
En un monólogo, la parte escrita (palabras, adjetivos empleados…) está perfectamente estudiada. Eso no quita que en un determinado momento se omita o se añada algún conector espontáneo. Aunque, en realidad, un humorista no ha llegado a ensayar del todo su monólogo hasta que no hace la presentación, que es cuando cuenta con las intervenciones del público (risas, aplausos, cortes…), fundamentales a tener en cuenta en un monólogo por la cercanía que existe entre el humorista y los espectadores.
El video consiste en tres emisores que ven una serie de vídeos y los comentan de manera improvisada. Por lo tanto, el texto que se va a analizar no está guionizado.
Los tres protagonistas del vídeo poseen competencias lingüísticas pero no todos por igual. Por ejemplo, Dani sí que consigue hacer una frase con contenido y sentido, en cambio Flo, se traba y no sabe qué decir. Por otra parte, Anna solo consigue decir dos frases bastante simples.
En los siguientes vídeos ocurre algo parecido, pero con la diferencia de que Flo ya consigue formular frases más interesantes y complejas. Por el contrario, Anna sigue haciendo comentarios simples y faltos de gracia.
Los tres saben usar adecuadamente la lengua, pero debido a la falta de tiempo para pensar, en algún momento muestran lo contrario. La finalidad del texto es clara: hacer reír a los espectadores, pero no siempre lo consiguen. Los tres conocen la gramática y sus reglas, e intentan aplicarlas de forma correcta en sus comentarios. Por ello el texto posee una competencia pragmática.
Puede que el texto tenga unas competencias lingüísticas y pragmáticas, pero en su conjunto, no posee unas competencias comunicativas. Los emisores conocen el sistema lingüístico pero no saben utilizarlo de forma correcta. Su fin es hacer reír y no siempre lo consiguen. Puede ser porque lo dicho o hecho no tenga que ver con el tema tratado o simplemente porque no han sabido expresar sus ideas y se han equivocado al hablar.
Obviamente esto no ocurre durante todo el vídeo, pero al haber tenido esos fallos al principio hacen que el texto quede imperfecto y por lo tanto sin unas competencias comunicativas.
El texto presenta una clara falta de coherencia. Cada emisor dice su idea en alto y a veces no tienen ninguna relación con el vídeo que se les ha mostrado. También se ponen a hablar entre ellos de temas que se alejan de la idea principal.
En cambio, sí que posee una buena cohesión, ya que existe una buena relación entre sus oraciones. A partir del comentario de uno, otro continúa la gracia con otra frase improvisada. No siempre resulta gracioso pero la cohesión existe, porque cada frase es interpretada en relación con las demás. En cuanto a la adecuación, los destinatarios del texto son niños y jóvenes por lo que me parece que el lenguaje que se utiliza es apropiado para el tema que se trata es adecuado porque es humor absurdo y fácil de entender.
El texto que se va a analizar es principalmente de tipo guionizado aunque puede tener alguna parte improvisada, es decir, no guionizada.
Lo creadores del texto poseen un elevado nivel de competencia lingüística, ya que su trabajo consiste en escribir textos comprensibles para todos los públicos. Utilizan un léxico sencillo y un tanto vulgar con el fin de entretener a los más jóvenes, ya que el programa se emite en un horario infantil y por lo tanto los receptores serán niños. La competencia pragmática del texto es correcta, debido a que saben utilizar la gramática y sus reglas pero en algún caso, con motivo de causar risa, las modifican a su antojo.
El texto posee una clara intención cómica. Nos muestra a un emisor, que a la vez se comporta como receptor, que no tiene las competencias pragmáticas muy desarrolladas. Por ejemplo, no entiende los comentarios que le hacen, ni comprende el propósito de estos. Pero esto solo ocurre al principio, que a base de repetir las intenciones del cocinero, llega a comprender la verdadera finalidad de sus comentarios. La competencia comunicativa al principio solo es correcta en el caso de Flo y de Anna ya que entienden perfectamente el sistema lingüístico. Interpretan de forma correcta los eventos comunicativos, tanto los explícitos como los implícitos.
No se puede decir lo mismo de Dani, que malinterpreta las palabras y, por lo tanto, nos hace ver que no posee una competencia comunicativa correcta.
Se trata de un texto coherente porque de varias ideas secundarias se llega a una idea principal, de tal forma que el receptor entienda el significado del texto.
A veces se equivocan al hablar y eso le da cierto toque de incoherencia pero no es nada grave, ya que ellos mismos se dan cuenta e incluso se lo toman a broma. La cohesión en este texto es adecuada, debido a que no presenta repeticiones innecesarias y tampoco resulta confuso para el receptor.
Es cierto que repite la misma idea varias veces; la de que el cocinero es homosexual, pero lo hace utilizando distintos marcadores discursivos y conectores, por lo tanto, el texto sí que posee cierta cohesión.
La adecuación en este texto es correcta, ya que los emisores utilizan un lenguaje sencillo y coloquial para que los jóvenes lo entiendan.
El público todavía no ha llegado al plató, pero una veintena de técnicos lleva varias horas probando todos los medios de sonido e iluminación para que todo salga según lo previsto. Se empieza a oír un murmullo, y el público empieza a entrar al plató, ocupando las gradas situadas en la parte delantera de este. Las voces del público son cada vez más, hasta que las luces empiezan a apagarse. El público ya no habla; sólo espera expectante lo que va a venir a continuación. Las luces del escenario se encienden. Las cámaras empiezan a grabar y una música empieza a sonar a lo lejos. El volumen de la música aumenta y entonces sale a escena el presentador. Sale alegre y contagia su alegría al público, que estalla en un fuerte aplauso. El presentador se mueve con naturalidad y no deja de sonreír para no perder la atención de los espectadores. Entonces comienza a hablar. Saluda al público, le da la bienvenida, dice el nombre del programa y a continuación se presenta él. Todas estas acciones parecen completamente espontáneas, y sin embargo está todo preparado y estudiado; hasta la última coma. El presentador sabe cómo va a reaccionar el público a todo lo que diga y haga. Para eso ha estado tanto tiempo estudiando su guion, memorizando sus frases, y preparando cada uno de sus gestos y sus expresiones faciales. Pero el presentador llega a una determinada frase, una frase que ha repetido y ensayado hasta aburrirse, y sin embargo, esa noche se le ocurre algo a raíz de ella. Algo que no viene en el texto al que se tiene que aferrar, pero que en ese momento le parece un comentario brillante. Entonces el presentador tiene un segundo, solo un segundo para pensar si merece la pena hacer una excepción y decir su comentario aunque no venga en el guion. Tiene un segundo para analizar si el público reaccionará ante esa frase como él espera que lo haga. Solo tiene un segundo, y la pregunta es si se atreverá a alejarse del texto por un momento y lanzarse a lo desconocido por algo que puede ser con la misma probabilidad un error o una genialidad.
Cualquier programa guionizado, ya sea de radio o de televisión, parte de un estudio y un conocimiento de las competencias comunicativas. La competencia comunicativa es la suma de la competencia lingüística (conocer una lengua en cuanto a sus reglas gramaticales) y la competencia pragmática (saber cómo utilizar la lengua, dependiendo de la situación comunicativa). Para que un texto presente competencia comunicativa se debe prestar atención a tres aspectos fundamentales: la adecuación, la coherencia y la cohesión.
La adecuación es la capacidad textual que estudia si un texto se adapta a la situación comunicativa tanto en su forma como en su contenido. “En su forma” debe adaptarse en cuanto a la manera de expresar el contenido (discurso, monólogo, conversación, etc). En cuanto a su contenido debe adaptarse de forma que la expresión y el vocabulario se adecuen a la situación comunicativa. En televisión y en radio es el aspecto más delicado en cuanto a la posibilidad de hacer un comentario no guionizado. La adecuación representa la estructura externa del texto.
La coherencia es la capacidad textual que estudia si las ideas del texto aparecen ordenadas de forma lógica (en orden cronológico, sin saltarse información). Es un aspecto a tener en cuenta en programas de radio y televisión, ya que el no uso de esta capacidad da lugar a situaciones caóticas en las que el espectador puede llegar a perder el hilo del tema que se está tratando.
La cohesión es la capacidad textual que estudia que las frases y las oraciones presenten una estructura correcta, es decir, estudia las relaciones que mantienen las unidades lingüísticas en el ámbito textual.
Todo esto se verá más claro a continuación a través del estudio