Mostrando entradas con la etiqueta Texto guionizado 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Texto guionizado 2. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2013

Texto guionizado 2 "¿Si bebo más veneno me mata más?

TEXTO GUIONIZADO:
(Luis Piedrahita –Veneno caducado: http://www.lasexta.com/programas/club-de-la-comedia/monologos/que-pasa-tomas-veneno-caducadote-mata-mas_2012113000276.html)
Este monólogo de Piedrahita es un ejemplo de texto guionizado de diez minutos en el que el tema principal es “La vida es un viaje que va de la cuna a la Tumba”. Durante este tiempo, Luis Piedrahita tiene como propósito atraer a los oyentes con un estilo cómico y un lenguaje coloquial. A diferencia de muchos otros monologuistas, tiene una mayor riqueza de vocabulario. Les trata de igual a igual con una acentuada cercanía (los tutea). Para acercarse más a ellos redacta el guion de una forma más mundana repleta de fuertes contrastes, es decir, trata temas muy cercanos para los espectadores intercalando alguna palabra culta, acompañada de fuertes gesticulaciones e interpretaciones. El lenguaje no verbal es una de las partes fundamentales del monólogo junto a los distintos tonos de voz y el texto en sí.

Respecto a la coherencia: La unidad temática está bastante marcada de forma analizante (método deductivo) con mucha información que puede parecer no estar ligada aunque acaba uniéndose y teniendo un sentido común. Todos sus monólogos empiezan con una pequeña introducción casi filosófica y terminan con una conclusión en la que engloba todo lo que ha dicho a lo largo del monólogo. Emplea juegos de palabras (También es una forma de llamar la atención del público) Ejemplo: “Meter un lápiz Dentro de los ojitos u ojetes de la casete”

En un monólogo, la parte escrita (palabras, adjetivos empleados…) está perfectamente estudiada. Eso no quita que en un determinado momento se omita o se añada algún conector espontáneo. Aunque, en realidad, un humorista no ha llegado a ensayar del todo su monólogo hasta que no hace la presentación, que es cuando cuenta con las intervenciones del público (risas, aplausos, cortes…), fundamentales a tener en cuenta en un monólogo por la cercanía que existe entre el humorista y los espectadores.